viernes, 19 de diciembre de 2014
Una noche.
Entonces una noche, te das cuenta que estas en la sala, con un café cargado, de los que en verdad son buenos, tan negros como la noche, en los cuales es imposible ver la luz atravesar el líquido,esos que te pidieron preparar tus tíos cuando murió tu abuelo y podías observar lo mucho que les relajaba tomarlo, la tristeza genuina que se mostraba en los ojos de cada uno y las lágrimas que se resbalaban en silencio pos sus mejillas.Estás en la compañía de un buen libro, aquellos que al ser terminados, te cambian, como aquel que te regalaron en tu cumpleaños pasado que terminó por ser tu favorito..
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